El sábado nuestro equipo senior afrontaba el último del ciclo inicial de tres encuentros que debían servirle para conocer si podrían ser competitivos en la categoría y prepararlos para la lucha por la permanencia que comienza el próximo fin de semana en Ourense.

El rival, por sus características, era el más complicado de los que hasta hoy se enfrentaban a nuestros jugadores ya que su alta intensidad defensiva y su endiablado ritmo de juego convierte en mortal cualquier error del rival. Eso fue lo que sucedió en los primeros quince minutos de partido, donde la endeblez y los nervios locales provocaron perdidas de balón y numerosos contraataques de los carballeses que les pusieron en ventajas de seis y siete goles.

A partir de ese momento el partido fue una copia del de la semana pasada, con nuestros jugadores remando contra corriento, apretando al rival, el público enfervorecido y el técnico visitante parando el juego con tiempos muertos para evitar lo que parecía que podría suceder.

Pero otra vez cuando nos ponemos a tres goles a falta de diez minutos perdidas de balón y fallos de lanzamiento permiten al rival recuperar la ventaja en el electrónico. Las acciones al límite de Toño, Bruno o Rubén entusiasman a los presentes, pero no son suficientes para levantar los encuentros.

En el equipo rival Pablo dio una lección de dirección de equipo, bien acompañado por Manu y Zas, demostrando que pueden acabar la Liga en los puestos más altos de la clasificación.

Ahora es el momento de centrarse en nuestra liga, en comenzar a sumar puntos y colocarse en puestos que den tranquilidad a los nuestros.

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