Carlos González-Garcés, concejal de Educación, visitó ayer por la mañana, junto con miembros de la asociación de vecinos de Novo Mesoiro, las obras de la escuela infantil A Caracola, que retrasará, nuevamente, su apertura hasta el próximo 4 de septiembre.

Las obras del edificio más esperado por muchos de los padres y madres del barrio han avanzado mucho pero durante la visita se ayer, Garcés anunció que este abrirá sus puertas el próximo viernes en vez del día 2, que era la fecha oficial de inicio del curso. Aún así, tal y como ha dicho Óscar Mena, presidente de la asociación de vecinal del barrio, “a lo mejor se tiene que retrasar la apertura al día 7”, si el lugar aún no está listo para acoger a los pequeños de la zona. De hecho, aún queda bastante por hacer en la escuela puesto que ayer por la mañana aún se estaba echando el asfalto en el área del aparcamiento.

“A pleno rendimiento no va a abrir”, afirma muy seguro Mena, constatando que en el exterior de A Caracola aún queda trabajo para un tiempo y el patio tardará un poco más en estar acondicionado. Sin una zona al aire libre para que los niños de Novo Mesoiro pasen su tiempo de recreo, Mena ha explicado que “la directora tendrá que plantear las actividades” y utilizar, por el momento, un patio que hay en el interior, que no es muy grande. Además, hay que tener en cuenta que en cuanto se terminen los últimos trabajos que permitirán la puesta en marcha de la guardería aún quedará que la Xunta apruebe el estado de A Caracola.

Protestas > Los padres de los niños que ya cuentan con su plaza en la escuela recibirán el aviso de la directora confirmando la nueva fecha de apertura. El presidente de la asociación de vecinos reconoce que esto puede “afectar en la programación de los padres”, que tendrán que buscar a alguien con quien dejar a sus hijos mientras ellos trabajan. Es posible que estas molestias provoquen “protestas” en los próximos días o, calibra Mena, puede que los padres “se lo tomen bien”.

La asociación de vecinos de Novo Mesoiro “confía” en la palabra del concejal, que afirmó ayer que se abrirá la escuela esta semana, ya que ven el “interés y capacidad de diálogo” con los representantes vecinales, algo que consideran como positivo. En el barrio esperan que se acaben las obras con la mayor brevedad posible y que no se “difuminen con la apertura del curso”, pues piensan que “no es de recibo que los niños de A Caracola paguen lo mismo que en otros centros por recibir menos servicios”. A pesar de los retrasos, que,c reen, no deberían haber habido, dicen entender que prima la seguridad y las buenas condiciones de la escuela infantil.

Más plazas >La superficie construida alcanza los 940 metros cuadrados y consta de seis aulas para 82 plazas, que ya están cubiertas. Los vecinos piden al gobierno local que considere la ampliación a 123 plazas porque están convencidos de que, teniendo en cuenta la población infantil del barrio, las que se han ofrecido son insuficientes.

Esta suposición ha quedado patente este año cuando muchos niños se quedaron fuera de la nueva escuela infantil. Por ello, recuerdan al gobierno local la promesa hecha en el acto de puesta de la primera piedra del polideportivo de aumentar las plazas cuando fuera necesario. “Las cifras de solicitudes sin plaza demuestran que ya eran necesarias esas 123 plazas este mismo año”, argumentan.

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