A mi me encantó y como padre primerizo me vino muy bien y hasta me hacía ilusión ver como una madre pediatra y un padre también médico cometían los mismos errores que todos, se saltaban sus propios consejos por desesperación y tenían los mismos miedos que tenemos todos. Es divertido y además se puede ir leyendo a trocitos, por días, que con el poco tiempo que queda cuando se tiene un bebé es de agradecer.
Además lo podreis encontrar en el barrio, en la farmacia de Nuria te lo regalan al comprar una crema de ISDIN, según entrais en la farmacia lo vereis en lo alto de la estantería que está a mano derecha.
Título: Diario de una madre pediatra
Subtítulo: La vivencia real, diaria y emotiva del primer año de vida de mi hijo
Autora: Dra. Laia Alsina
Editorial: La esfera de los libros
Colección: Libros rojos
ISBN: 978-84-9734-607-8

Sinopsis:
A lo largo de estas páginas, la autora describe la vivencia real y diaria, intensa y emotiva, del primer año de vida de su hijo. En él cuenta su inexperiencia como madre, contrastada con su experiencia como pediatra.

Los conocimientos como pediatra le permiten dar un punto de objetividad a la vez que explicativo a las diferentes situaciones, argumentando el porqué de muchos aspectos del desarrollo del bebé y cómo afrontarlos de manera eficaz.

Existen ciclos bien diferenciados que se repiten en todos los niños, y en cada una de esas fases, la madre y el padre (así como el propio niño) juegan un papel muy diferenciado.

Diario de una madre pediatra narra esas diferentes etapas, y sigue paso a paso la evolución natural de cada uno de los personajes que en él aparecen.

La obra pretende ser un espejo de la realidad sin tapujos de la madre primeriza, con la intención de que sea de gran utilidad para toda mujer que vaya a ser madre por primera vez, tanto desde el punto de vista emocional como desde el punto de vista práctico de la medicina.

Muestra del libro:
He roto aguas. Vamos, eso creo. Hoy justo cumplo las 40 semanas de gestación, que es cuando paren la mayoría de las primerizas. Son las 3 de la mañana, estoy de pie en el cuarto de baño, notando como ante el mínimo esfuerzo, pierdo un poco de líquido clarito. Estoy muy nerviosa. ¿Ya ha llegado el momento? La verdad es que después de tanto ansiar que llegara el día del parto, ahora estoy muerta de miedo. Supongo que es un defecto de ser pediatra, porqué sé que le parto puede tener complicaciones. (…)

(…) Marc ha nacido a las 6:10 de la mañana del día 30 de Abril, después de 24 h en el hospital y 12 h de parto. Estoy exhausta. Y también muerta de hambre. Me dejaron con un suerito y sin poder comer, así que desesperada mandé a mi marido Xesc a buscar un azucarillo de escondidas. No podía más de hambre. El parto al final ha sido por cesárea porque el pequeño no acabó de encajarse y yo no dilaté lo suficiente (me quedé a 6 cm cuando hay que llegar a 10cm). (…)

(…)He decidido que voy a darle el pecho.Como pediatra, conozco bien las ventajas de la lactancia materna, que me he hartado de explicar a las mamás. (…) Fuera de la parte más científica, siento la necesidad de completar el vínculo que me ha unido a Marc durante los 9 meses de embarazo, para que nuestra separación sea menos traumática. Al darle el pecho, lo tendré junto a mi cuerpo y él seguirá oyendo el latido de mi corazón. ¡Y al engancharse al pecho, será como si me estuviese dando miles de besos! No puedo rechazar esta oportunidad.

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